El valor de las palabras.
Me e preguntado un par de veces, que clase de persona soy?
La que cambia o la que lo intenta?
La que sueña o usa la razón?
La que resiste, persiste, o encuentra una salida rápida?
Planteo la pregunta que sea con tal de responderla y tal vez, encontrar una solución.
Tuve un ‘’accidente’’ con una viuda negra, no me atrevía a acercarme con tal seguridad que mi padre predicaba, y sin duda alguna el discurso que me dio valió el efecto sin necesidad de acción.
No hay peor dolor en mi corazón que haber escuchado aquellas palabras.
Todos hemos llegado a decir cosas de las que después nos arrepentimos (como momentos después dijo que nunca lo haría), pero en esas frases hipotéticas siempre infunden algo de verdad. Entonces, no hay mas dolor sentir que le has dado una gran desilusión a tu padre.
Caigo en cuenta en otra gama de acontecimientos que yo misma e originado, no es el fin del mundo por fortuna, pero ¿que tan tarde es?
Desde el año pasado me la e pasando arreglándome eso detalles infames que me causan un problema muy por encima de los demás.
Cada vez que sano una herida otra se habré, y sin dudarlo puedo decir, que cada abertura dura mas tiempo en cerrar, ¿qué significa eso? ¿qué soy mas humana?
¿Cuándo seré libre de mi propia celda?
Una ironía.
Soy feliz, sin embargo, mientras mas rápido resuelva esos pendientes del pasado dispondré de un mejor futuro, mi presente es relativo todo depende de que tanto quiero arriesgar al tomar cada decisión.
Mientras tanto debo secar esas lagrimas de mis pequeños ojos agobiados, en ausencia de un abrazo comprensible debo consultar mi voluntad, esa fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica (Albert Einstein).
A VECES…
Tengo un sueño importante, ese donde estoy en la cima, pese a los errores, incluso a falta de profesión, pero me siento realizada porque hice algo bien, pero falta como siempre la opinión, más que la razón la necesita el corazón. Puedo hacer en mi cabeza un paraíso, pero, me da pánico pensar que incluso así me digan que no vale…
Gleu.
