En algunas novelas policíacas clásicas siempre leemos que ante un crimen, los detectives buscan a quienes resultan beneficiandos de dicho crimen. Ante los acontecimientos de la noche del 15 de septiembre en Morelia ¿quién o quienes se benefician?. En la primera declaración sobre estos hechos, el encargado de Los Pinos dijo que se trató de un acto terrorista, y caracterizar de esta forma este suceso implica darle entrada a los USA ya que para el gobierno Gringo combatir el “terrorismo” es su prioridad; y significa pues que a partir de hoy la “ayuda” norteamericana en asuntos de seguridad se incrementará hasta el infinito ya que pretender acabar con la inseguridad generada por el narcotráfico y todo tipo de delincuencia organizada o no que padecemos exclusivamente con las armas, es una derrota anunciada porque en este negocio intervienen políticos, empresarios, banqueros, jueces, el ejercito, funcionarios públicos de todo tipo y una parte al parecer mayoritaria de quienes deberían combatir estos ilícitos. Quienes hicieron esta canallada coinciden con la solicitud de incrementar en casi el 40% el presupuesto de seguridad para el año próximo que hizo el presidente de Palacio Nacional; y también con quienes siendo una minoría, ven a Mèxico-País como de su exclusiva propiedad; son los saqueadores de siempre que jamás cambiarán, así nos lo dice la historia y han demostrado ser capaces de cualquier cosa para seguir gosando de sus privilegios. Por otra parte, escribir de lo que sucedió con los Gritos en el Zócalo ya no es noticia.